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EL CORÁN
1
SURA PRIMERO 2
Dado en la Meca. - 7 versiculos
En nombre del Dios clemente y misericordioso 3
1. Loa a Dios, dueño del universo 4,
2. El clemente, el misericordioso,
3. Soberano en el dia de la retribución.5
4. A ti es a quien adoramos, de ti es de quien imploramos socorro.
5. Dirígenos por el camino recto 6,
6. Por el sendero de aquellos a quienes has colmado con tus beneficios
7,
7. No por el de aquellos que han incurrido en tus iras ni por el
de los que se extravían.8
SURA II
LA VACA 1
Dado en Medina. - 286 versículos
En nombre del Dios clemente y misericordioso
1. A. L. M. 2 He aquí el libro que no ofrece duda; él
es la dirección de los que temen al
Señor;
2. De los que creen en las cosas ocultas 3 y de los que observan
puntualmente la oración y
hacen larguezas con los bienes que nosotros les dispensamos;
3. De los que creen en las revelaciones enviadas de lo alto a ti
y ante ti 4; de los que creen
con certeza en la vida futura.
4. Ellos solos serán conducidos por su Señor; ellos
solos serán bienaventurados.
5. En cuanto a los infieles, les es igual que les hagas o no advertencias:
no creerán.
6. Dios ha puesto un sello en sus corazones y en sus oídos;
sus ojos están cubiertos por
una venda y les espera el castigo cruel.
7. Hay hombres que dicen: Creemos en Dios y en el día final,
y, sin embargo, no son del
número de los creyentes.
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8. Procuran engañar a Dios y a los que creen; pero sólo
se engañarán a sí mismos, y no lo
comprenden.
9. Un achaque tiene su asiento en sus corazones 5, y Dios no hará
más que acrecentarlo;
le está reservado un doloroso castigo, porque han tratado
de embusteros a los profetas.
10. Cuando se les dice: No cometáis desórdenes en
la tierra 7, ellos responden: Lejos de
eso, introducimos en ella el buen orden.
11. ¡Ay! cometen desórdenes, pero no lo comprenden.
12. Cuando se les dice: Creed, creed como creen tantos otros, responden:
¿Hemos de
creer como creen los necios? ¡Ay! ¡Ellos mismos son
los necios; pero no lo comprenden!
13. Si hallan creyentes, dicen: Somos creyentes; pero desde el momento
en que se han
unido en secreto a sus tentadores 8, dicen: Estamos con vosotros
y nos reímos de
aquéllos.
14. Dios se reirá de ellos; les hará persistir largo
tiempo en su rebelión yendo errantes a
inseguros de aquí allá.
15. Ellos son los que han comprado el error con la moneda de verdad;
pero su comercio
no les ha aprovehado; ya no se dirigien por la senda recta.
16. Se asemejan al que ha encendido fuego: cuando el fuego ha difundido
su claridad
sobre los objetos que le rodean y cuando Dios lo quita de pronto,
dejándolos en las
tinieblas, no pueden ver.
17. Sordos, mudos y ciegos, no pueden ya volverse atrás 9.
18. Se parecen a los que, cuando cae de lo alto de los cielos una
nube cargada de
tinieblas, de truenos y de rayos, se tapan los oídos con
los dedos a causa del estrépito del
trueno y por temor a la muerte, en tanto que el Señor envuelve
por todas partes a los infieles.
19. Poco falta para que el rayo los prive de vista; cuando el rayo
brilla, caminan a favor
de su claridad, y cuando los sume en las tinieblas, se detienen.
Si Dios quisiese, les
quitaría la vista y el oído, pues es omnipotente.
¡Oh hombres! 10, adorar a vuestro Señor,
al que os ha creado, a vosotros y a los que os han antecedido. Temedme.
20. Dios es el que os ha dado la tierra por lecho y el que ha construido
los cielos como un
edificio sobre vuestras cabezas; él es el que hace descender
el agua de los cielos y el que
hace germinar con ella los frutos destinados a alimentarnos. No
atribuyáis socios a Dios.
Ya lo sabéis.
21. Si tenéis dudas sobre el libro que hemos enviado a nuestro
servidor, producid un
capítulo que sea al menos semejante a los que contiene éste,
y si sois sinceros, llamad
vuestros testigos a aquellos a quienes invocáis al lado de
Dios 11.
22. Mas si no lo hacéis, y seguramente no lo haréis,
temed el fuego preparado para los
infieles, el fuego cuyo alimento serán los hombres y las
piedras.
23. Anuncia a los que creen y practican las buenas obras que tendrán
por morada jardines
regados por corrientes de agua. Cada vez que tomen algún
alimento de los frutos de estos
jardines, exclamarán: He aquí los frutos con que nos
alimentábamos en otro tiempo 13;
pero sólo tendrán apariencias 14. Allí hallarán
mujeres exentas de toda mancha y allí
permanecerán eternamente.
24. Dios no se avergüenza de ofrecer como parábola,
ora un mosquito, ora algún otro
objeto más elevado 15. Los creyentes saben que la verdad
les proviene de su Señor; pero
los infieles dicen: ¿Qué es lo que ha querido decirnos
Dios al ofredernos eso como objeto
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de comparación? Con tales parábolas extravía
a los unos y dirige a los otros. No, los
únicos extraviados serán los perversos.
25. Los perversos que rompen el pacto del Señor concluido
anteriormente, que separan lo
que Dios había ordenado que se mantuviese unido, que cometen
desórdenes en la tierra:
éstos son desventurados. 16
26. ¿Cómo podéis ser ingratos para con Dios,
vosotros que estabais muertos y que
recibisteis de él la vida, para con Dios, que os hará
morir, que luego os hará revivir de
nuevo y junto al cual volveréis algún día?
27. Él es el que ha creado para vosotros todo lo que existe
en la tierra; terminada esta
obra, se dirigió con firmeza hacia el cielo y formó
con toda perfección siete cielos, él que
entiende de estas cosas.17
28. Cuando Dios dijo a los ángeles: Voy a establecer un vicario
en la tierra, los ángeles
respondieron: ¿Vas a colocar en la tierra un ser que cometerá
desórdenes y derramará la
sangre, mientras que nosotros celebramos tus alabanzas, te golorificamos
y proclamamos
sin cesar tu santidad? Yo sé, respondió el Señor,
lo que vosotros no sabéis.
29. Dios enseñó a Adán los nombres de todos
los seres, y luego, llevándolos a la
presencia de los ángeles, les dijo: Nombrádmelos,
si sois sinceros.
30. ¡Alabado sea tu nombre!, respondieron los ángeles,
nosotros no poseemos más
ciencia que la que tú nos has enseñado; tú
eres el sabio, el prudente.
31. Dios dijo a Adán: Enséñales los nombres
de todos los seres, y cuando él (Adán) lo
hubo hecho, el Señor dijo: ¿No os he dicho que conozco
el secreto de los cielos y de la
tierra, lo que hacéis a la luz del día y lo que ocultáis?
32. Cuando ordenamos a los ángeles adorar a Adán,
todos lo adoraron, excepto Eblis;
éste se negó y se hinchó de orgullo, y fue
del número de los ingratos.18
33. Nosotros 19 dijimos a Adán: Habita el jardín con
tu esposa; alimentaos
abundantemente con sus frutos, sea cual fuere el fruto del jardín
en que se hallen; pero no
os acerquéis a este árbol, por temor a que os convirtáis
en culpables.
34. Satán hizo resbalar su pie y los hizo desterrar del lugar
en que se hallaban. Entonces
nosotros les dijimos: Descended de ese lugar, enemigos los unos
de los otros, 20 la tierra
os servirá de morada y de usufructo temporales.
35. Adán aprendió de su Señor palabras de oración;
Dios volvió a él porque gusta de
volver al hombre que se arrepiente; es misericordioso.
36. Nosotros les dijimos: Salid del paraíso todos cuantos
estáis; recibiréis de mi parte un
libro destinado a dirigiros; el temor no alcanzará jamás
a los que lo sigan y éstos no serán
afligidos.
37. Pero los que no creen, los que traten de mentira nuestros signos
21 serán entregados al
fuego eterno.
38. ¡Oh hijos de Israel! acordaos de los beneficios con que
os he colmado; sed fieles a mi
alianza, y yo seré fiel a la vuestra; reverenciadme y creed
en el libro que os he enviado
para corroborar vuestras escrituras; no seáis los primeros
en negarle vuestra creencia; no
vayáis a comprar con mis signos un objeto de ningún
valor. Temedme.
39. No vistáis la verdad con el ropaje de la mentira; no
ocultéis la verdad cuando la
conocéis. 22
40. Cumplid puntualmente la oración, haced limosnas a inclinaos
con los que se inclinan
ante mí. 23
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41. ¿Mandaréis hacer buenas acciones a los demás
en tanto que vosotros os olvidaréis de
hacerlas? Y, sin embargo, vosotros leéis el libro 24; ¿es
que no comprenderéis jamás?
42. Llamad en vuestro auxilio la paciencia y la oración;
la oración es una carga, pero no
para los humildes.
43. Que piensen que algún día volverán a ver
al Señor y que tornarán a su vera.
44. ¡Oh hijos de Israel! acordaos de los beneficios con que
os he colmado, acordaos de
que os he levantado por encima de todos los humanos.
45. Temed el día en que mi alma no satisfaga en nada absolutamente
a otra alma, en que
ninguna intercesión sea aceptada de su parte, en que ninguna
compensación sea recibida
de ella, en que los perversos no sean socorridos.
46. Acordaos del día en que os libramos de la familia de
Faraón, la cual os aplicaba
crueles suplicios; se inmolaba a vuestros hijos y sólo se
perdonaba a vuestras hijas 25.
Ésta era una ruda prueba de parte de vuestro Señor.
47. Acordaos del día en que hendimos la mar por vosotros,
en que os salvamos y
ahogamos a Faraón en presencia vuestra.
48. Del día en que formábamos nuestra alianza con
Moisés durante cuarenta noches;
durante su ausencia, tomasteis un becerro como objeto de vuestra
adoración y obrasteis
inicuamente.
49. Os perdonamos en seguida, a fin de que nos estéis agradecidos.
50. Dimos a Moisés el libro y la distinción, 26 a
fin de que seáis dirigidos por la senda
recta.
51. Moisés dijo a su pueblo: Habéis obrado inicuarnente
para con vosotros mismos
adorando el becerro. Volved a vuestro Creador, o bien daos la muerte:
esto os servirá
mejor cerca de él. Él volverá a vosotros (os
perdonará), pues gusta de volver al lado del
que se arrepiente: es misericordioso.
52. Acordaos del día en que dijisteis a Moisés: ¡Oh
Moisés! no te prestaremos crédito
alguno mientras no hayamos visto claramente a Dios. El fuego del
cielo os llenó de
espanto cuando fijabais en él vuestras miradas.
53. Nosotros os resucitamos después de vuestra muerte, a
fin de que seáis agradecidos. 27
54. Hicimos que se cerniese una nube sobre vuestras cabezas y os
enviamos el maná y las
codornices, diciéndoos: Comed manjares deliciosos que nosotros
os hemos concedido.
No es a nosotros a quein habían hecho daño, sino a
sí mismos.
55. Acordaos del día en que dijimos a los israelitas Entrad
en esta ciudad, gozad de los
bienes que halléis en ella, a gusto de vuestros antojos;
pero, al entrar en la ciudad,
prosternaos y decid: ¡Indulgencia, oh Señor!, y os
perdonará vuestros pecados.
Ciertamente que colmaremos a los buenos con nuestros favores.
56. Pero de entre ellos los perversos sustituyeron la palabra que
les había sido indicada
por otra 28 palabra, a hicimos descender del cielo un castigo como
retribución de su
perfidia.
57. Moisés pidió a Dios agua para apagar la sed de
su pueblo, y nosotros le dijimos:
Golpea la roca con tu varita. De pronto brotaron doce fuentes y
cada tribu conoció al
punto el lugar en que debía apagar su sed. Dijimos a los
hijos de Israel.- Comed y bebed
de los bienes que Dios os dispensa y no obréis con violencia
entregándoos a toda serie de
desórdenes en este país.
58. Y entonces fue cuando vosotros dijisteis: ¡Oh Moisés!
no podemos soportar por más
tiempo un mismo y único alimento; ruega a tu Señor
que haga brotar para nosotros de
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esos productos de la tierra, legumbres, cohombros, lentejas, ajos
y cebollas. Moisés nos
respondió: ¿Queréis cambiar lo bueno por lo
malo? Pues bien, volved a Egipto y allí
hallaréis lo que pedís. Y el envilecimiento y la pobreza
se extendieron sobre ellos y se
atrajeron la cólera de Dios, porque no creían en sus
signos y condenaban injustamente a
muerte a sus profetas.29 He aquí cuál fue la retribución
de su sublevación y de sus
violencias.
59. Ciertamente, los que creen, y los que siguen la religión
judía, y los cristianos, y los
sabios, en una palabra todo el que cree en Dios y en el día
final y que haya obrado el
bien: todos estos recibirán una recompensa de su Señor,
el temor no les alcanzará y no estarán
afligidos. 30
60. Acordaos del día en que aceptamos vuestra alianza y en
que elevamos por encima de
vuestras cabezas el monte Sinai; 31 entonces dijimos: Recibid con
firmeza las leyes que os
damos y acordaos de lo que contienen. Tal vez temeréis a
Dios.
61. Pero después os alejasteis de esto, y, a no ser por la
gracia de Dios y su misericordia,
habríais sido del número de los desgraciados. Ya habéis
sabido quiénes eran aquellos que
habían violado el sábado y a quienes dijimos: ¡Sed
convertidos en monos rechazados
hacia la orilla del mar!. 32
62. Y les hicimos servir de terribles ejemplos a sus contemporáneos
y a sus
descendientes, y de advertencia a todos los que temen.
63. Acordaos del día en que Moisés dijo a su pueblo:
Dios os ordena inmolar una vaca;
los israelitas exclamaron: ¿Acaso te burlas de nosotros?
33 -¡Presérveme Dios de ser del
número de los insensatos!, dijo. -Suplica a tu Dios que nos
explique claramente qué vaca
ha de ser ésa, respondieron los israelitas. -Dios quiere
no sea ni una vaca vieja ni una
ternera, dijo, sino que sea de edad media. Haced, pues, lo que se
os ordena.
64. Los israelitas añadieron: Ruega a tu Señor que
nos explique claramente cuál debe ser
su color. -Dios quiere, les dijo Moisés, que sea de un amarillo
muy pronunicado, de un
color que alegre la mirada de todo el que la vea.
65. Suplica a tu Señor que nos explique claramente cuál
debe ser esa vaca, pues nosotros
vemos muchas vacas que se semejan, y nosotros no seremos bien dirigidos
en nuestra
elección, a no ser que Dios lo quiera.
66. Dios os dice, repuso Moisés, que no sea una vaca cansada
por la labranza o el riego
de los campos, sino una vaca a la que no se haya acercado macho;
que sea sin ninguna
tacha. Ahora, dijo el pueblo, tú nos has dicho la verdad.
Inmolaron la vaca y, sin
embargo, faltó poco para que no lo hubiesen hecho.
67. Acordaos de aquel asesinato que fue cometido en un hombre de
los vuestros; este
asesinato era objeto de vuestras disputas. Dios hizo ver a la luz
del día lo que vosotros
ocultabais. 34
68. Ordenamos que se golpease al muerto con uno de los miembros
de la vaca; así es
como Dios resucita a los muertos y hace brillar a vuestros ojos
sus milagros; tal vez
acaberéis por comprender.
69. Vuestros corazones se han endurecido después; son como
rocas y más duros todavía,
pues de las rocas salen torrentes; las rocas se hienden y hacen
brotar agua; hay quien se
humilla por temor a Dios, y ciertamente que Dios no desatiende vuestras
acciones.
70. Ahora, ¡oh musulmanes!, ¿deseáis que ellos
(los israelitas de aquel tiempo) llegen a
ser creyentes por vosotros (por daros gusto)? Sin embargo, algunos
de ellos obedecían a
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la palabra de Dios; pero en lo sucesivo la alternaron después
de haberla comprendido, y
lo sabían muy bien.
71. Si hallan a los fieles, dicen: Nosotros creemos; pero inmediatamente
que se ven solos
entre ellos, dicen: ¿Contaréis a los musulmanes lo
que Dios os ha revelado, a fin de que
lo conviertan en argumento contra vosotros ante vuestro Señor?
¿No comprendéis adónde
conduce eso?
72. ¿Ignoran acaso que el Altísimo sabe lo mismo lo
que ocultan que lo que exponen a la
luz del día?
73. Entre ellos la generalidad de los hombres no conocen el libro
(el Pentateuco), sino
solamente los cuentos engañosos, y no tienen más que
ideas vagas. ¡Desgraciados de los
que, al escribir el libro con sus manos corruptoras, dicen: He aquí
lo que proviene de
Dios, para sacar de ello un beneficio ínfimo! ¡Desgraciados
de ellos, a causa de lo que
han escrito sus manos y a causa de la ganancia que de ello sacan!.
35
74. Dicen: Si el fuego nos alcanza, no será más que
por un corto número de días. 36 Diles:
¿Habéis recibido de Dios un compromiso que él
no revocará jamás, o bien decís
sencillamente respecto de Dios lo que no sabéis?
75. Bien lejos de esto: los que no tienen por toda ganancia más
que sus malas acciones,
aquellos a quienes sus pecados envuelven por todas partes, ésos
serán entregados al fuego
y permanecerán en él eternamente.
76. Pero los que han creído y practicado el bien, ésos
estarán en posesión del paraíso y
permanecerán en él eternamente.
77. Cuando nosotros recibimos la alianza de los hijos de Israel,
les dijimos: No adoréis
más que a un solo Dios; observad buena conducta respecto
de vuestros padres y madres,
respecto de vuestros allegados, respecto de los huérfanos
y los pobres; no tengáis más
que palabras de bondad para todos los hombres; haced puntualmente
las oraciones; dad
lismosna. Excepto un pequeño número, os habéis
mostrado recalcitrantes y os habéis
apartado de nuestros mandatos.
78. Cuando estipulamos con vosotros que no derramaríais la
sangre de vuestros hermanos
y que no os desterraríais recíprocamente de vuestro
país, disteis vuestro asentimiento y
vosotros mismos fuisteis testigos de él.
79. A pesar de esto, cometíais asesinatos entre vosotros,
expulsabais de vuestro país a
algunos de vosotros y os prestabais asistencia mutua para agobiarlos
de injurias y de
opresión; pero si os llegan cautivos (vuestros compatriotas),
los rescatáis. 37 Ahora bien,
en un principio os estaba prohibido expulsarlos de su país.
¿Creeríais acaso en una parte
de vuestro libro y rechazaréis otra? y ¿cuál
será la recompensa de los que obran de ese
modo? La ignominia en este mundo y en el día de la resurrección
serán empujados hacia
el más cruel castigo. Y ciertamente Dios no desatiende vuestras
acciones.
80. Los que compran la vida de este mundo a costa de la vida futura
no sentirán ningún
alivio en el castigo que les espera y no serán socorridos.
81. Hemos dado el libro de la ley a Moisés y le hemos hecho
seguir de otros enviados;
hemos concedido a Jesús, hijo de María, signos manifiestos
(de su misión) y le hemos
fortificado con el espíritu de la santidad. 38Siempre que
un enviado (del Señor) os ha
traído una revelación que no halagaba vuestras pasiones,
os habéis hinchado de orgullo;
habéis tratado a los unos de embusteros y habéis asesinado
a otros.
82. Pero dicen: Nuestros corazones son incircuncisos 39. Sí,
en verdad, Dios les ha
maldecido a causa de su incredulidad. ¡Oh! ¡cuán
pequeño es el número de los creyentes!
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83. Cuando recibieron de parte de Dios un libro confirmando sus
Escrituras -antes
rogaban a Dios que les concediese la victoria sobre los infieles-,
este libro que les había
sido predicho, se negaron a prestarle fe. ¡Que la maldición
de Dios alcance a los infieles!
84. Es un precio vil aquel por el cual se vendieron a sí
mismos. No creen en lo que les es
enviado de arriba, por envidia, porque Dios, por efecto de su gracia,
ha enviado un libro a
aquel de sus servidores a quien ha querido. Se atraen de parte de
Dios ira sobre ira. Un
castigo ignominioso está preparado para los infieles.
85. Cuando se les dice: Creed en lo que Dios envió de arriba,
responden: Nosotros
creemos en lo que nos ha sido enviado de arriba a nosotros; y ellos
no creen en lo que ha
venido después; y, sin embargo, este libro confirma sus Escrituras.
Diles: ¿Por qué habéis
matado, pues, a los enviados del Señor, si teníais
fe?
86. Moisés había llegado a en medio de vosotros con
señales manifiestas, y en su
ausencia habéis tomado el becerro de oro como objeto de vuestra
adoración. ¿No habéis
obrado con iniquidad?
87. Cuando hubimos aceptado vuestra alianza y elevado por encima
de vuestras cabezas
el monte Sinaí, hicimos oír estas palabras: Recibid
nuestras leyes con firme resolución de
observarlas: escuchadlas. Ellos respondieron: Hemos oído,
pero no obedeceremos; y sus
corazones estaban aún empapados en el culto del becerro;
tan ingratos eran. Diles:
¡Detestables sugestiones las que os inspira vuestra creencia,
si es que tenéis alguna!
88. Diles: Si es cierto que os está reservada cerca de Dios
una mansión eterna, como
prretendéis vosotros, judíos, atreveos a desear la
muerte si sois sinceros en lo que decís.
89. Pero no. Ellos no la pedirán jamás, a causa de
las obras de sus manos, y Dios conoce
a los perversos.
90. Tú los hallarás más ávidos de vivir
que a todos los demás hombres y hasta que a los
idólatras; no falta entre ellos quien desee vivir mil años;
pero no podrá cambiar nada al
suplicio, por la razón de que haya vivido largos años,
pues Dios ve sus acciones.
91. Di: ¿Quién se declarará enemigo de Gabriel?
40. Él es quien, con el permiso de Dios,
depositó en tu corazón el libro destinado a confirmar
los libros sagrados antes de él para
servir de dirección y anunciar felices nuevas a los creyentes.
92. El que sea enemigo del Señor, de sus ángeles,
de sus enviados, de Gabriel y de
Miguel, tendrá a Dios por enemigo; porque Dios odia a los
infieles.
93. Pues nosotros te hemos enviado signos manifiestos; sólo
los perversos se negarán a
prestarles crédito.
94. Siempre que adquieran un compromiso, ¿habrá entre
ellos quien lo eche a un lado?
Sí, la mayoría de ellos no creen.
95. Cuando el Apóstol fue a su lado de parte de Dios, confirmando
sus libros sagrados,
una parte de los que han recibido las Escrituras se echaron a la
espalda el libro de Dios,
como si no lo conociesen.
96. Siguen lo que los demonios habían imaginado sobre el
poder de Salomón 41; pero no
fue Salomón el infiel, sino los demonios. Enseñan
a los hombres la magia y la ciencia que
había descendido de lo alto sobre los dos ángeles
de Babel, Harut y Marut 42. Éstos no
instruían a nadie en su arte sin decir: Somos la tentación,
cuida de llegar a ser infiel. Los
hombres aprendían de ellos los medios de sembrar la discordia
entre el hombre y su
mujer; pero los ángeles no hacían daño a nadie
sin el permiso de Dios; sin embargo, los
hombres aprendían lo que les era dañoso y no lo que
podía serles útil, y sabían que el que
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había comprado este arte estaba desheredado de toda parte
en la villa futura. Vil precio
aquel por el cual se entregaron ellos mismos. ¡Ah! ¡si
hubiesen sabido!
97. ¡Ah! ¡si hubiesen creído, si hubiesen temido
a Dios! la recompenses de la parte de
Dios hubiese sido preferible. ¡Ah! ¡si hubiesen sabido!
98. ¡Oh vosotros, los que creéis! no os sirváis
de la palabra raina (observadnos), decid
ondhorna (miradnos 43). Obedeced a esta orden. Espera a los infieles
un doloroso castigo.
99. Los que poseen las Escrituras, así como los idólatras,
no quieren que un favor
cualquiera descienda sobre vosotros de parte de vuestro Señor;
pero Dios honra
particularmente con gracias a aquel a quien quiere, pues es dueño
de grandes favores.
100. Nosotros no abrogamos ningún versículo de este
libro ni haremos borrar uno solo de
tu memoria, sin reemplazarlo por otro mejor o igual. ¿No
sabes que Dios es
omnipresente?. 44
101. ¿No sabes que el imperio del cielo y de la tierra pertenece
a Dios y que no tenéis
más protector ni defensor que él?
102. ¿Querríais pedir a vuestro profeta (a Mahoma)
lo que se le pedía a Moisés 45 en otro
tiempo? Sabed, pues, que el que cambia la fe por la incredulidad,
ese deja lo bello en
medio del camino.
103. Muchos de los que poseen las Escrituras desearían llevaros
a la infidelidad después
que vosotros habéis creído ya (es por pura envida)
y después que la verdad se ha
mostrado claramente a sus ojos. Perdonadles; seguid adelante hasta
que Dios haga surgir
una de sus obras. 46
104. Haced puntualmente las oraciones, dad limosna; el bien que
hayáis hecho lo
hallaréis de nuevo cerca de Dios, que ve vuestras acciones.
105. Dicen: Sólo los judíos o los cristianos entrarán
en el paraíso. Pero no es otra cosa
que sus deseos. Decidles: ¿Dónde están las
pruebas? Mostradlas, si sois sinceros.
106. No; el que se haya entregado por completo 47 a Dios y el que
haya practicado el bien,
ése será más bien el que hallará su
recompenses cerca del Señor; el temor no le alcanzará
y no se verá afligido.
107. Los judíos dicen: Los cristianos no se apoyan en nada;
los cristianos, por su parte,
dicen: Los judíos no se apoyan en nada 48; y, sin embargo,
unos y otros leen las
escrituras; los que no conocen nada emplean lenguaje semejante.
El día de la
resurrección, Dios decidirá entre ellos acerca del
objeto de la disputa.
108. ¿Quién es más injusto que los que impiden
que el nombre de Dios resuene en los
templos y los que trabajan para su ruina? No deberían entrar
allí más que temblando. La
ignominia será su reparto en este mundo, y en el otro les
está preparado un cruel castigo.
109. Pertenecen a Dios el Levante y el Poniente; hacia cualquier
lado que os volváis,
hallaréis su faz. 49 Dios es inmenso y lo sabe todo.
110. Dicen: Dios tiene un hijo. Por su gloria, no 50; decid más
bien que: Todo lo que está
en los cielos y en la tierra le pertenece y todo le obedece.
111. Único en los cielos y en la tierra, cuando ha resuelto
alguna cosa, dice: Sea, y es.
112. Los que no conocen nada dicen: ¿Por qué, pues,
Dios no nos dirige al menos la
palabra, y por qué no se nos aparece un signo del cielo?
Ásí hablaban sus padres; su
lenguaje y sus corazones se semejan. Hemos hecho brillar bastantes
signos para los que
tienen fe.
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