MONSEÑOR JORGE KEMERER*
1908-1998
Primer obispo de la diócesis de Posadas
Centro de Investigaciones Históricas
"Guillermo Furlong"
Instituto Superior del Profesorado "Antonio Ruiz de Montoya"
Jorge Kemerer nació el 13 de setiembre de 1908 en San
Rafael (Entre Ríos), en el seno de una familia de 14 hijos,
varios de los cuales se consagraron a la vida religiosa.
A los 12 años ingresó al Colegio de los Padres del
Verbo Divino en Buenos Aires y 6 años después comenzó
el noviciado. Cursó estudios de Humanidades y Filosofía;
en premio a su aplicación se lo envió a Roma, donde
estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana y en la
Universidad de la Compañía de Jesús, doctorándose
en teología.
Fue ordenado sacerdote en Roma el 30 de octubre de 1932. Inició
su tarea pastoral en la provincia de Santa Fe. En marzo de 1934
es designado teniente de cura de la Parroquia San José
de Posadas. Era el año de la beatificación de los
misioneros jesuitas Roque González de Santa Cruz, Alonso
Rodríguez y Juan del Castillo. Este hecho, y la lectura
de la vida de los beatos le inspiraron a proponer el cambio de
nombre del Colegio San Miguel por el de Roque González,
en 1937, año en que fue nombrado director de esa institución
educativa.
Durante 3 años estuvo alejado de Misiones, primero en Villa
Calzada (Buenos Aires) y luego como colaborador en la Nunciatura
de Honduras. A su regreso, en 1940, es nombrado Párroco
de la Iglesia Matriz de Posadas y Vicario Foráneo de Misiones.
En este cargo le toca organizar el Primer Congreso Eucarístico
Diocesano en Misiones (1942).
Entre 1947-1957 cumplió su misión en el Seminario
de Corrientes y como párroco de la Iglesia de Guadalupe
en Buenos Aires.
En 1957 es designado primer obispo de la diócesis de Posadas.
La Diócesis de Posadas
El territorio que ocupa hoy la diócesis de Posadas comenzó
a ser evangelizado a comienzos del siglo XVII cuando llegaron
los primeros sacerdotes de la Compañía de Jesús
que establecieron las reducciones de guaraníes en la denominada
Provincia Jesuítica del Paraguay". Entre 1768-1810
se disuelve esta Provincia y comienza la división internacional
de este distrito y la devastación de gran parte de sus
pueblos. Ese ámbito fue objeto de disputas externas (con
Paraguay y Brasil) e internas (Provincias del litoral, principalmente
Corrientes). En 1881 se separa definitivamente de esta última
provincia al crearse el Territorio Nacional de Misiones, que se
constituye en Provincia argentina nuevamente en 1953.
Eclesiásticamente, al finalizar el período hispánico
en 1810 el actual territorio argentino estaba dividido en tres
diócesis: Tucumán, Buenos Aires y Salta. Después
de la Revolución de mayo y de la guerra por la independencia
se interrumpe el régimen de Patronato regio que se reanuda
tiempo después, creándose las diócesis de
Cuyo y la de Paraná, esta última en 1959. El segundo
obispo de Paraná creó la parroquia San José
de Posadas y la Vicaría foránea de Misiones que
puso a cargo de sacerdotes franciscanos de Corrientes; no pudiendo
atender esta orden el nuevo territorio, formalizó un convenio
con la Congregación del Verbo Divino en la República
Argentina en 1898 para que se hicieran cargo del Territorio Nacional
de Misiones. En 1910 se crea el Obispado de Corrientes del que
dependerá Misiones hasta 1957, año en que se crea
la diócesis de Posadas por la bula "Quando Quidem
Adoranda" de S.S. Pío XII que designaba también
a Mons. Jorge Kemerer como primer obispo. El 8 de junio de 1957
se realizó el acto de consagración en la Basílica
Espíritu Santo ante una gran multitud de fieles.
El 6 de julio de 1957 toma posesión de la nueva diócesis
de Posadas, correspondiéndole la tarea de organizar la
Iglesia diocesana en una provincia también nueva (creada
en 1953).
Desde el comienzo su preocupación mayor fue la formación
de sacerdotes. Hasta entonces la Congregación del Verbo
Divino contaba con una institución en Azara, el Prejovenado
que recibía a los aspirantes al sacerdocio y los preparaba
como Seminario Menor. Pero la lejanía de su ubicación
y la falta de comunicación con los principales centros
de población motivaron su traslado a Villa Lanús
de Posadas, donde recibió el nombre de Colegio Apostólico
"Nuestra Señora de Fátima". Más
adelante fundó el Seminario Diocesano "Santo Cura
de Ars" de Posadas.
La falta de sacerdotes lo llevó a preparar un libro guía
para "Actos de culto para Semana Santa" y "Celebraciones
de la Palabra" a realizarse en lugares de la Diócesis
donde faltaba el sacerdote.
Recorrió la Diócesis en visitas pastorales, en varias
ocasiones y utilizando todos los medios de transporte a su alcance:
barco, automóvil, avioneta, carro polaco, tractor, etc.
Se interesó por los problemas económicos y sociales
de cada comunidad, propiciando soluciones que estuvieran a su
alcance.
Participó activamente del Concilio Vaticano II, que marcó
el momento más importante en la historia contemporánea
de la Iglesia Católica. Luego de este magno acontecimiento,
Monseñor Kemerer impulsará en su diócesis
el compromiso del sacerdote y de sus auxiliares parroquiales con
el proceso de formación de todos los hombres y de todo
el hombre a la luz de las orientaciones conciliares. Procuró
la integración activa de los laicos en la organización
y administración parroquial y en las tareas pastorales.
No descuidó la atención de niños, enfermos
y no videntes. Así surge en Oberá, la "Aldea
de Niños" (1978), donde familias sustitutas atienden
a niños sin padres. Para asistir a enfermos, impedidos
y ancianos, se creó SALUS. El Centro de Rehabilitación
del Ciego, de moderna estructura edilicia, se inaugura en 1985,
siendo uno de los establecimientos más idóneos del
país para el tratamiento de los no videntes.
En 1982 procedió a reorganizar la diócesis en parroquias
y capellanías para una mejor atención de los fieles.
El Congreso Eucarístico de 1984 y el Congreso de Laicos,
constituyeron acontecimientos muy significativos para la diócesis.
Contaron con la participación y apoyo de religiosos y obispos
de Paraguay y Brasil.
Por iniciativa de Monseñor Kemerer, SS. Juan Pablo II dividió
la diócesis de Posadas en dos. Así, el 17 de agosto
de 1986 Monseñor Kemerer consagró obispo de Iguazú
a Monseñor Joaquín Piña Batllevell, y al
día siguiente entregó su Ministerio Episcopal a
Monseñor Carmelo Juan Giaquinta, segundo obispo de Posadas.
Por su destacada actuación pastoral y educativa durante
tantos años en la diócesis de Posadas, recibió
en vida varias distinciones, como ser. "Adscripto Honorario
del Instituto Nacional Sanmartiniano" (1981), Profesor Honorario
de la Universidad Nacional de Misiones (1982) y "Ciudadano
Ilustre de Posadas" (1994), entre otras.
Sus últimos años los pasó en Posadas, ejerciendo
el Rectorado del Instituto Superior del Profesorado "Antonio
Ruiz de Montoya" hasta 1994, cuando Monseñor Alfonso
Delgado lo designó Rector Emérito. Su entusiasmo
y sus consejos aún se sintieron en el Instituto Montoya
durante muchos meses.
Falleció el 22 de junio de 1998 a los 89 años, habiendo
realizado en el ámbito misionero una siembra fecunda que
hoy da frutos en abundancia.
Revalorización de la herencia jesuítica:
Monseñor Kemerer siempre destacó la significativa
coincidencia de que el mismo año de la beatificación
de los Mártires del Caaró y Pirapó, él
fuera enviado a Misiones, corazón del espacio geográfico
donde los jesuitas y guaraníes desarrollaron una experiencia
socio-culural de singulares características. Este hecho
lo inspiró a profundizar en la historia de las Misiones
Jesuíticas en nuestra región, labor que inspirara
toda su tarea educativa y pastoral.
Impulsó acciones para rescatar esa rica historia. Bastaría
citar, a modo de ejemplo, la denominación de instituciones
y lugares con nombres jesuitas y guaraníes, y el permanente
apoyo a la tarea científica, histórica y de conservación
de las ruinas de las reducciones. Con su decidido apoyo se pudieron
realizar importantes publicaciones como: "Misiones y sus
pueblos de guaraníes" de Guillermo Furlong, "Los
tres héroes de Caaró y Pirapó" de Leo
Kohler, "Vida y obra de Antonio Ruiz de Montoya" de
un grupo de alumnos y profesores de Historia, "Vida de Antonio
Ruiz de Montoya" de Gustavo Maggi, "Mapa Histórico-Geográfico
de la Provincia de Misiones" de Casiano Néstor Carvallo,
y todas las publicaciones del Centro de Investigaciones Históricas
del Instituto Montoya. También encargó la realización
de relevamientos cartográficos y arquitectónicos
al investigador Gustavo Maggi.
La difusión de la obra jesuítica fue una constante
en sus mensajes y homilías, y se refleja sobre todo en
esa actividad anual que realiza el Instituto Superior del Profesorado
"Antonio Ruiz de Montoya": la peregrinación a
Loreto, donde descansan los restos de Montoya. Fue promotor de
la causa de canonización de los Beatos Mártires
y también iniciador del proceso de beatificación
de Antonio Ruiz de Montoya.
Posadas, 7 de mayo de 1999