LA OBRA
EDUCATIVA DE MONSEÑOR JORGE KEMERER.*
Centro de Investigaciones Históricas
"Guillermo Furlong"
Toda la obra pastoral y educativa de Monseñor Jorge Kemerer
estuvo inspirada en la acción evangelizadora desplegada
durante los siglos XVII y XVIII por los misioneros de la Compañía
de Jesús entre los guaraníes de nuestra región.
Su interés por la historia jesuítica lo llevó
a investigar permanentemente sobre el tema y apoyar toda gestión
de divulgación de la misma.
Se hizo cargo de la nueva Diócesis de Posadas el 6 de julio
de 1957, abocándose a su organización de con mucho
entusiasmo. La educación fue una de sus preocupaciones
fundamentales. Y no es coincidencia que, a partir de la creación
de la diócesis y sobre todo después del Concilio
Vaticano II, se intensificó el proceso de fundación
de escuelas católicas en la provincia de Misiones. Se puede
afirmar que, a partir de 1957, y en 25 años, se crearon
el 75% de los establecimientos educacionales católicos
que funcionaban en la década de 1980.
INSTITUTOS
Y ESCUELAS CATOLICAS DE MISIONES SEGÚN AÑO DE FUNDACION,
DEPARTAMENTOS Y NIVELES ATENDIDOS.
Año Establecimiento Departamento Niveles
1922 Santa María Capital J-P-M-S
1927 Pascual Gentilini Apóstoles P-M.
1937 Roque González Capital P-M
1938 San Alberto Magno Lib.Gral. San Martín J-P-M
1948 San José Eldorado J-P-M-S
1952 Instituto Mariano Oberá J-P-M
1954 Nuestra Sra. de los Mi- Montecarlo J-P-M
lagros.
1954 Nuestra Sra. de Fátima San Ignacio J-P-M
1958 Cristo Rey Apóstoles J-P-M
1956 La Inmaculada Apóstoles J-P-M-E
1958 Ntra. Sra. de Itatí Lib. Gral. San Martín J-P-M-E
1960 Santa Catalina Capital J-P-M
1960 Madre de la Misericordia Capital J-P
1960 Inmaculada Concepción Capital J-P
1960 Pedro Goyena Capital J-P
1960 Antonio R. de Montoya Capital S
1961 José Manuel Estrada Capital J-P
1962 Bach. Humanista Moderno Capital M
1962 Taller Espíritu Santo Capital P-E
1963 Colegio San Josafat Apóstoles J-P
1963 Stella Maris Capital J-P
1964 Espíritu Santo L. N. Alem J-P-M
1965 San Basilio Magno Capital J-P-M
1965 San Francisco Eldorado J-P
1966 San Miguel Capital J-P
1966 Santa Teresa Michel Montecarlo J-P
1967 Taller para No Videntes Capital P-E
1968 Polit. Arnoldo Jansen Capital M
1969 Mov. Rural Cristiano Cainguás P
1971 Mi Calesita Montecarlo J
1973 Santa Bárbara Apóstoles J-P
1973 San Rafael Cainguás J
1974 San José San Ignacio J
1974 Bach. Pol. Ntra. Sra. de Capital M
Itatí
1975 San Miguel Eldorado P
1975 San Francisco San Pedro P
1976 Wanda Iguazú J
1978 Sta. María de las Misiones Capital J-P
1979 Centro Bilingüe Fracrán San Pedro J-P-E
1979 Centro Bilingüe Perutí Lib. Gral. San Martín
J-P-E
De los diecisiete
departamentos provinciales, once tenían alguna escuela
católica, lo que denota la preocupación de Kemerer
de llegar a la mayoría de ellos.
Los institutos católicos privados de Misiones fueron creados
por distintas congregaciones: SVD, Siervas del Espíritu
Santo, Padres Salesianos, Hermanas de la Orden de San Basilio,
Hermanas Franciscanas Españolas, Hermanas Canossianas,
Hermanas Marianas, o por el Obispado de Posadas. Todos son gratuitos.
Y se sostienen merced al aporte del gobierno provincial y aportes
periódicos de instituciones y personas generosas que contribuyen
o han contribuido a su sostenimiento. Mención especial
merecen MISEREOR, ADVENIAT, como así también los
católicos y parroquias de Alemania y Austria que hicieron
posible sus construcciones, amoblamiento y mantención.
El 4 de abril de 1960 Monseñor Kemerer funda el Instituto
Superior del Profesorado "Antonio Ruiz de Montoya".
Como él mismo lo expresara en una entrevista concedida
al diario El Territorio en 1971: "Un dato respecto a la carencia
de profesores con títulos en Misiones: en 1959 se me afirmó
que en la ciudad de Posadas no llegaba al 40 por ciento el número
de profesores titulados que ocupaban cátedras en el nivel
secundario y en el interior de la provincia la cifra de los mismos
no llegaba al 20 por ciento". De ésto se desprende
que la fundación del Instituto Montoya, como primera institución
de estudios superiores de Misiones era preparar docentes especializados
para establecimientos de nivel secundario. Además Monseñor
estaba convencido de que "la enseñanza tiene algo
que aportar al quehacer de la docencia en general. Ella tiene
su larga historia en el país, y tiene como base esencial
un humanismo cristiano. Y para que el Montoya consiga sus objetivos,
les he dicho con frecuencia a los profesores que hemos de inculcar
- a través de la enseñanza, la palabra y el ejemplo
- a nuestros alumnos, las actitudes que la misma Iglesia quiere
tomar ante la trasformación de nuestro tiempo: actitud
de simpatía, actitud de presencia, de seriedad científica
y profundización que enamora al que viene a nuestras aulas,
actitud de diálogo en un clima de libertad, de respeto
mutuo, de caridad, ejercitar y ejercitarse en el diálogo,
la comprensión, el trabajo de la vida" .
El Instituto Montoya comenzó con los Profesorados de Castellano,
Literatura y Latín, Historia, Geografía y Filosofía
y Pedagogía. En el acto inaugural Monseñor Kemerer
expresaba: " Si nace este Instituto por iniciativa de la
Iglesia, a nadie debe extrañar esto. Aún un superficial
conocimiento de la historia de la Iglesia pone en evidencia que
siempre, tan pronto lo permitiera la situación social de
los pueblos conquistados por la fe religiosa, estos mismos pueblos
fueron beneficiados con la creación de institutos de enseñanza
de toda índole, comenzando con las escuelas de primeras
letras hasta los establecimientos de enseñanza superior.
"Esto lo acredita la historia de la Iglesia en Europa, América,
Asia y Africa. Tan natural es a la Iglesia esa función
de enseñar, que durante siglos fue ella la institución
por excelencia dedicada a la enseñanza de las ciencias
y las artes".
En 1970, y para dirigir personalmente los cambios surgidos a partir
del Concilio Vaticano II, "para el encuentro con el Hombre
nuevo que reclamaban la Iglesia y el mundo", se hizo cargo
del Rectorado del Instituto, que ejerció hasta 1994; a
partir de entonces pasó a ser Rector Honorario. En 1971
se inauguraron las nuevas instalaciones del Montoya, en La Rioja
y Ayacucho de Posadas, con aportes de Alemania. A partir de allí
es constante el crecimiento de la institución: nacen talleres,
laboratorio, aulas, Museo de Ciencias Naturales, etc. Hoy el Montoya
cuenta con 14 Carreras de Profesorado y 5 Carreras Técnicas.
Otras instituciones educativas nacieron de su iniciativa, de distintos
niveles y modalidades, respondiendo a las necesidades de la comunidad
misionera. En el año 1962 crea el Bachillerato Humanista
Moderno de Misiones, establecimiento de enseñanza media
dependiente del Obispado, que ofrece a los jóvenes la oportunidad
de alcanzar una formación integral en lo humano, social,
cívico y moral.
En la República federal de Alemania gestiona el aporte
económico para la concreción de la obra del Instituto
Politécnico Beato Arnoldo Jansen, que en 1968 inicia las
actividades educativas. En 1972 comienza el primer año
del ciclo superior de técnico electromecánico y
en 1973 se inician las ampliaciones para nuevas aulas y talleres.
Hoy es un establecimiento que honra a Misiones.
Entre la obra educativa de Monseñor Kemerer podemos mencionar
también establecimientos de enseñanza primaria,
como la Escuela Madre de la Misericordia y la Escuela "Jesús
Niño", entre otras.
En 1970 se crea la Junta Diocesana de Educación Católica,
que trabaja en estrecha relación con el CONSUDEC, siendo
su misión la de orientar a los institutos católicos
en los aspectos catequísticos - pastoral y técnico
- pedagógico en todos los niveles de la enseñanza.
Durante la década de 1980 se realizan, con su apoyo, el
Primer Congreso Provincial de Educación Católica
de Misiones (1982), el Primero y el Segundo Congreso de Educación
Privada de Misiones (1985 y 1986). En este último participaron
todos los establecimientos privados de la provincia de todas las
confesiones e independientes, con delegaciones de profesores,
alumnos, no docentes, padres y miembros de cooperadoras: fue una
preparación para el Congreso Pedagógico Nacional.
Su preocupación por los no - videntes lo llevó a
tomar la decisión de crear un Hogar Escuela para ellos.
En su saludo de Navidad del año 1974 decía el obispo:
"Es hora de hacer algo por ellos. Si carecemos de los medios
materiales tenemos el poder de la palabra; hagamos uso de ella
para despertar la conciencia colectiva en toda la diócesis,
y conseguir que el Hogar - Escuela de los No - Videntes se levante
como signo de nuestra reconciliación en el Año Santo".
La Escuela Taller para los no videntes y el Centro de rehabilitación
del Ciego, uno de los pocos en la Argentina destacado por su calidad
e infraestructura, entrenan al no vidente en el uso del bastón
blanco, enseñan el sistema de tacto escritura Braille y
cuentan con talleres de carpintería, cerámica, manualidades
y computación. La obra se inauguró en 1982.
El 3 de junio de 1982 la Universidad Nacional de Misiones le otorgó
el Grado Académico de "Profesor Honorario" de
esa casa de altos estudios, por medio de la Resolución
0380, teniendo en cuenta el Jubileo Episcopal y los 50 años
de sacerdocio de Monseñor Kemerer. Entre los considerandos
de la Resolución se menciona la "personalidad relevante",
"su reconocida jerarquía intelectual, así como
sus grados académicos" y "su obra en pro del
desarrollo de la educación en la provincia, de la que ha
sido ilustre sostenedor a través de largos años
de prolífera labor, d la que dan razón los numerosos
establecimientos educacionales creados con su intervención".
En esa oportunidad desarrolló una clase magistral en el
Aula Magna de la Facultad de Ingeniería Química;
en ella expresó: "Gracias por haberme invitado a hacer
uso de la Cátedra entre ustedes, lo hice pensando que,
frente a la fuerza perfecta del verdadero Maestro Cristo, nosotros,
sus testigos, somos solo un reflejo imperfecto. Sin embargo hemos
de avanzar con fe, cada uno cubriendo su puesto con dinámica
y sincera responsabilidad, con la vista puesta en el bien común.
Misiones me percibe hoy como Obispo Educador, esto quiere decir
solamente que he cumplido, dentro de mis posibilidades mi oficio
sacerdotal y episcopal que es educar al hombre para que adhiera
como ser libre al Evangelio, que es educar para que crezca en
el pueblo, una fe, luz y motor de la vida personal y social permanentemente
renovada".