La Comunidad Educativa del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya reconoce, en el Día del Profesor, al gran educador Antonio Hernán Rodríguez, quien en sus años de docencia formó parte del Profesorado de Lengua y Literatura, y engalanó las aulas de esta institución con sus enseñanzas a nuestros jóvenes.
En un merecido homenaje saludamos por intermedio de su persona a cada uno de los profesores de esta Casa de Estudios, que día a día trabajan desde el valioso lugar que ocupan por la construcción una sociedad mejor.
Por su parte, la Lic. María Eva Lescano de Borkoski, Rectora del ISARM, ha escrito unas palabras de agradecimiento y considerable reconocimiento al Prof. Rodríguez, lo cual se trascribe a continuación:
17 de septiembre de 2009
Al profesor, al colega, al amigo
Cuando en el año 1973 llegué al Montoya con mis jóvenes 17 años, una mochila llena de ilusiones y el corazón temeroso e inseguro tuve la suerte de encontrar en mi camino a alguien que me dio calidez , enseñanzas y seguridad; el profesor de Literatura Española I ( en cuarto año, de Metodología y Práctica de la enseñanza), Antonio Hernán Rodríguez , profesor que me ha marcado con sus actitudes, con sus palabras, con sus enseñanzas. A su lado aprendí a tener confianza en mis escritos (hasta tuve el coraje de publicar en Juglaría), a su lado aprendí que ser profesor es un compromiso pero también un privilegio; a su lado aprendí el oficio de ser profesora .¡Cuántas generaciones de profesores ha formado Profesor Rodríguez!
En la década del 90 viví la emoción de tenerlo como colega. Su generosidad y afecto se expresaron siempre en el acompañamiento y las enseñanzas permanentes. Recuerdo las veces me dedicó mucho de “su” tiempo (para mí, tiempos de crecimiento) cuando imprevistamente en los pasillos, respondía con generosidad aa mis dudas con respecto a algún autor, a alguna obra. ¡Cuánto profundicé en el conocimiento de autores españoles escuchando sus interminables mesas de exámenes, donde con esa manía tan suya de seguir enseñando al alumno , daba cátedras aún en las mesas finales.
Hoy, como rectora, me toca el difícil momento de su alejamiento de las aulas y digo de las aulas porque sé que siempre será parte del Montoya. Tiene muchísimo para dar en esta nueva etapa de su vida. Personalmente encierro el anhelo íntimo de que se siente a escribir y nos sorprenda con alguna producción donde refleje esa capacidad tan suya de hacer que las palabras hablen en un escrito.
Gracias Profesor Rodríguez. Hasta siempre.
María Eva Lescano de Borkoski
