Estacion

Vía Crucis

“Acompañar a Cristo en el Camino de la Cruz, (…), da la oportunidad para asistir al prodigioso duelo entre la vida y la muerte, descubriendo cómo los hilos del bien se entretejen inevitablemente con los hilos del mal.” Del Vía Crucis presidido por el Papa Francisco, el Viernes Santo del 10 de abril de 2020 en la Plaza de San Pedro.

Oración para comenzar  la meditación Vía Crucis

Oh Dios, Padre todopoderoso,

que en tu Hijo Jesucristo

asumiste las llagas y los sufrimientos de la humanidad,

hoy tengo la valentía de suplicarte, como el ladrón arrepentido: “¡Acuérdate de mí!”.

Estoy aquí, solo ante Ti, pobre, desnudo, hambriento y despreciado,

y te pido que derrames sobre mis heridas

el aceite del perdón y del consuelo

y el vino de una fraternidad que reconforta el corazón.

Sáname con tu gracia y enséñame a esperar en la desesperación.

Señor mío y Dios mío, yo creo, ayúdame en mi incredulidad.

Padre misericordioso, sigue confiando en mí,

dándome siempre una nueva oportunidad,

abrazándome en tu amor infinito.

Con tu ayuda y el don del Espíritu Santo,

yo también seré capaz de reconocerte

y de servirte en mis hermanos.

Amén.