Podemos afirmar con esperanza que aunque lentamente, vamos realizando
un camino de comprensión sobre la vocación y el
llamado a la santidad que tenemos todos como Pueblo de Dios.
Los laicos que son la mayoría de los bautizados, reciben
la misión de transformar las realidades temporales, y
la santidad en esa vocación está ligada al compromiso
y participación social. En todos, pero sobre todo en
el laicado la responsabilidad ciudadana juega un aspecto central.
Las Mesas de diálogo son un ámbito apropiado,
nacional y provincial, para que los laicos ejerciten su propia
vocación. No solo los que convocan, sino todos los que
participan como actores de dicho diálogo.
En estas reflexiones
semanales estoy expresando algunas inquietudes sobre "la
reforma política", considerando que ante el desgaste
absurdo que provocan "las peleas de poder", necesitamos
pensar y debatir sobre algunos temas que nos pueden ayudar a
encontrar caminos para salir de la crisis institucional en la
que estamos sumergidos desde hace muchos años en nuestra
Patria y Provincia.
Con el aval y consenso
de muchísimas organizaciones políticas, sociales,
sindicales, empresariales, organizaciones intermedias, grupos
religiosos..., "la mesa de reforma política",
publicó sus conclusiones en octubre de 2003. Considero
importante conocer parte del texto y tenerlo en cuenta para
pensar nuestra realidad provincial.
"Para ello se consensuaron los siguientes puntos:
1) Mejoras en
las formas de representación política, y en los
mecanismos de selección de los representantes y acceso
a las candidaturas: Modificación a la Ley Orgánica
de los Partidos Políticos, que contemple: a) La depuración
de los padrones partidarios a través de un proceso que
comprenda la caducidad de las afiliaciones, la reafiliación
voluntaria y una nueva elección de autoridades partidarias,
con respecto a las minorías; la reducción de requisitos
para la creación de nuevos partidos; cambios en la regulación
del financiamiento ordinario de los partidos. b) Modificación
de la Ley Nacional Electoral. No existe consenso aún
en torno de un sistema electoral alternativo. c) El efectivo
cumplimiento de la legislación sobre Internas Abiertas.
d) El cumplimiento de normas que regulen el financiamiento ordinario
de los partidos y de las campañas electorales, y su adecuación
al texto del Acuerdo Federal de Gobernadores en lo que hace
a la contratación de los espacios de publicidad.
2) Mecanismos de
transparencia: Para aumentar la transparencia del sistema político,
es necesario implementar un conjunto de transformaciones normativas,
pero que deben ser complementadas por la acción sostenida
y calificada de organizaciones de la sociedad civil...
3) Mecanismos
de participación y control de la ciudadanía: Creación
de las Auditorías Ciudadanas, organizaciones de la sociedad
civil autónomas y descentralizadas cuyo objetivo es controlar
el proceso de toma de decisiones tanto en el sistema político
como en el Estado.
4) Fortalecimiento
del Poder Legislativo: a fin de que el Congreso Nacional logre
ejercer un control adecuado del Poder Ejecutivo y contribuya
a la formulación de mejores políticas públicas,
se propone la sanción de la Ley de fortalecimiento del
Congreso de la Nación, que apunte a la jerarquización
y estabilidad de los cuerpos técnicos que allí
se desempeñan".
Después
de recepcionarse en las comisiones de Asuntos Constitucionales,
y de haberse realizado declaraciones de compromiso y anuncios
estridentes, los consensos descansan en dichas comisiones en
total incertidumbre. Mientras tanto, da la impresión
que la crisis no ha tocado fondo y algunos han optado por "cambiar
cositas", para conformar mediáticamente a la gente
y que todo siga igual o peor que antes. Esperemos que el sentir
de nuestro pueblo y el compromiso ciudadano reviertan el rumbo
de irresponsabilidad política, hacia un camino de maduración
de nuestra democracia.
¡Un saludo
cercano y hasta el próximo domingo!
Mons. Juan
Rubén Martínez